Tipos de corte en cerámica

Los cortes más habituales, y que suelen resultar imprescindibles para colocar bien una baldosa, pueden convertirse en una ardua tarea si no sabemos cómo se ejecutan. En general, no resultan complicados si se cuenta con las herramientas adecuadas.

Cortes rectos y diagonales.

Suelen ser necesarios para llevar a cabo la unión entre suelo y pared. Si no cabe una pieza entera habrá que cortarla a la medida.

Para esto, se utiliza un cortador manual, que permite hacer un corte muy recto y limpio. Simplemente habrá que tomar la medida exacta y realizarlo.

Si el corte es en diagonal, habrá que colocar la baldosa con uno de los vértices ajustado al cabezal de la herramienta.

Realizar orificios para tubos.

Habitualmente, al instalar suelos o paredes de cerámica hay que perforar para dejar libres las salidas de los tubos correspondientes a enchufes, salidas de humos, desagües, etc.

Para realizar estas perforaciones se utilizan brocas de widia que se acoplan a un cabezal con broca centradora fácilmente adaptable a una taladradora. También se puede utilizar un cortador manual acoplándole la broca de widia. Si el material a cortar es mármol o gres hay que utilizar brocas de diamante.


Formas curvas.

Se puede dar el caso de tener que cortar cerámica en forma curva, por ejemplo, en una escalera de caracol o alrededor de una columna. Para este proceso se utiliza una máquina manual y previamente se dibuja la forma deseada en una plantilla y se traslada a la cerámica. Se raya con el cortador manual y se separan las piezas.

Cortes especiales.

Los más habituales son los que se realizan para combinar dos tipos de cerámica. Por ejemplo, una de 60x60 con los pequeños tacos centrales. También suelen ser parecidos los cortes que se realizan para los huecos de enchufes. Estos cortes hay que hacerlos con una máquina especial, una cortadora-ingleteadora con disco continuo de diamante y refrigerada por agua.

Última modificación: Thursday, 7 de June de 2018, 07:39