Evolución constante

Las cabinas de pintura no son -a pesar del mantenimiento prácticamente invariable de su aspecto exterior- unos equipos inmutables en su configuración técnica. A lo largo de los últimos años, estos recintos de trabajo han tenido que adaptarse a las nuevas exigencias en lo que respecta a las condiciones de trabajo y materiales empleados. Hoy en día existe una mayor automatización de los equipos y también es mayor la preocupación por la evacuación de elementos nocivos para la salud, lo que ha llevado (como ya hemos comentado) al aumento de los caudales de aire en su interior. Junto a estas innovaciones hay que añadir la reducción de los consumos energéticos (electricidad y combustibles) y la incorporación de nuevos elementos de seguridad, como dispositivos SUWA, presostatos de máximo y mínimo, manómetros de control y regulación de las presiones de trabajo, etc. De otro lado, se ha iniciado la incorporación de sistemas de reparación rápida, en los que la novedad es incluir elementos de lijado y secado en el área de pintado, aumentando la transparencia de las paredes, ya que con la utilización de secado por infrarrojos, no es necesario mantener aislamiento térmico en las mismas. En cualquier caso, la evolución de estos equipos está supeditada en gran medida a la aparición de nuevas tecnologías de trabajo y de nuevas normativas, que podrían traducirse en la incorporación de elementos de filtración más específicos con sistemas aún más completos.
Última modificación: Thursday, 7 de June de 2018, 07:40