INTRODUCCION

Cocina chilena

En esta misma época surge la afición por las algas marinas como cochayuyo y luche que se servían acompañadas de huevos duros.

El pan era de tres clases: tortilla de rescoldo, pan español con mucha grasa y miga, y el pan chileno, aplastado y cascarudo. De postre se servían frutas, en especial chirimoyas, frutillas y lúcumas.

Almuerzo y comida terminaban con una “aguita milagrosa” , de paico para el empacho y la ingestión y de quelén para la lipiria..

En el siglo XVII fueron las monjas quienes dieron un gran impulso a la cocina. Hasta hoy vale la expresión “hecho por mano de monja”, para expresar que un manjar es exquisito.

En el siglo XVII llegaron a Chile proveniente de México, el pavo y el ganso. De Jamaica las sandías y los “melones escritos”·.

Pescados y mariscos adquirieron nombres y apellidos; el pejerrey de Aculeo, el tollo y la langosta de Juan Fernández, el congrio de Algarrobo, los erizos de Papudo,etc.

El chocolate y el mate eran las bebidas más populares.

La cocina chilena empezó a adquirir refinamiento a mediados del siglo XVIII, época de fiestas y saraos y las mesas comenzaron adornarse con elegancia para el almuerzo y la cena.

Los productos regionales dotaron a los cocineros criollos de apetitosas curiosidades.

Combarbalá sus tortas. La Serena el pavo mechado. Chanco, sus quesos, y Chiloé, el curanto.

Pero la comida del pueblo era diferente a la que se servía en las mesas aristocráticas. La primera estaba constituida de harina, charqui, y porotos con sal y pimiento seco.. En los días de fiesta el menú variaba. Carne asada al palo, guatitas, carbonadas, cazuela, mote, pescado frito, chupe, empanadas y sopaipillas.

Llegaron al país el té y el café que dejaron en segundo de plano la costumbre de beber mate. Los vinos chilenos comenzaron a adquirir fama y el pueblo se aficionó a la chicha.
Última modificación: Thursday, 7 de June de 2018, 07:39