Perfilado de sección

  • EL DISCÍPULO ES LLAMADO AL SERVICIO

    Todo discípulo de Jesús se constituye a su vez en un siervo de Dios, ya que Jesús es el Señor que lo ha librado de la esclavitud del pecado y lo ha hecho su servidor.
    Este servicio consiste en realizar la obra de Dios, esto es llevar su palabra hasta lo ultimo de la tierra. En la Biblia hay muchos hombres que fueron llamados a su servicio, desde el antiguo testamento podemos ver como estos varones como Abraham, Isaac, Jacob, Moises, Josue, etc, sirvieron a Dios con un corazón dispuesto a llevar por obra su voluntad. Jesús enseño a sus discípulos a que él no vino al mundo para ser servido, sino a servir haciendo la voluntad del Padre, que consistía en llevar a muchas almas a la vida eterna a través de su obra en la cruz, a pesar de que esto significara que él tenia que despojarse de su gloria y deidad, y venir al mundo a servir a todos los hombres, humillándose a si mismo hasta la muerte de cruz.

    Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
    el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
    sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
    y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
    Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
    para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
    y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:5-11)