Comunicarse es una de las principales características del ser humano; esto lo realiza utilizando gestos, sonidos, códigos, lo que le permite expresar lo que siente o piensa. El lenguaje, ya sea oral
o escrito, es el medio comunicativo por excelencia.
El dominio del lenguaje, no sólo nos permite escribir eficazmente un mensaje, sino que también permite entender lo que otra persona quiere comunicarnos. Los estudiantes están en el proceso
de aprender a dominar el lenguaje. En particular, a medida que aumentan su nivel de escolaridad, se encuentran con una serie de nuevos términos, los que necesitan ser comprendidos utilizando estrategias convenientes, no sólo en las asignaturas de formación
humanista, sino también en las de formación científica y, especialmente, en matemáticas.
La formación de profesionales capaces de aprender por medio de la lectura, comienza desde los primeros años de enseñanza y el profesor es quien nos debe
proveer estrategias para, no sólo comprender un texto, sino que también, añadir palabras en nuestro lexicón mental.
Hay evidencia de que los alumnos no tienen un léxico disponible adecuado (Giammatteo, 2002; Dispolex, 2011; Gutierrez, 2008;
López & Soto, 2009), lo que inevitablemente les trae problemas a la hora de leer y comprender un texto, o lo que un profesor intenta comunicar, sobre todo cuando se trata de problemas con enunciado, bastante frecuentes en el área de las matemáticas.
Por lo anterior cabe preguntarse, ¿cuál es el léxico que tienen nuestros alumnos?, ¿es el apropiado para comprender un texto y al profesor?, ¿qué sucederá con un tema especializado?, ¿cuánto léxico se requiere para que un estudiante pueda comunicarse
con efectividad en un tema especializado?, ¿será posible determinar el léxico de cada alumno y elegir estrategias adecuadas para aumentarlo?, ¿las nuevas tecnologías podrán ayudarnos a resolver el problema en menor tiempo y con menores costos?
Lo anterior nos lleva a proponer esta investigación, la que busca cuantificar y describir el léxico en matemáticas de los alumnos de enseñanza media de la ciudad de Concepción, en cuatro centros de interés (números/aritmética, algebra, geometría, probabilidades
y azar/estadística) y otros 3 generales (transporte, hogar y ciudad), para luego crear un lexicón computacional de los centros especificados, que se pueda compartir con otros sistemas a través de Internet; estudiar las estructuras semánticas que forma
el lexicón de los alumnos y por último probar que al desarrollar un hipermedio adaptativo, es posible aumentar el léxico disponible del alumno en los centros de interés considerados en el proyecto, a través de una propuesta didáctica.
Para el
objetivo anterior nos basaremos en investigaciones previas, como las numerosas que existen a través del “Proyecto Prehispánico de Léxico Disponible” (Dispolex, 2011), en la que se han generado diccionarios de léxico disponible para ámbitos Españoles e
Hispanoamericanos de lengua española. Los estudios en Chile de Echeverría (1987, 1991, 2001, 2005, 2006, 2008), donde se destaca un estudio sobre disponibilidad léxica en educación media (1987); un estudio de disponibilidad léxica en estudiantes Chilenos
de nivel básico y medio (1991) y una herramienta computacional para el análisis de relaciones semánticas en el léxico disponible. Así también son importantes para este estudio los trabajos realizados por Moreno (2000) sobre la creación de un lexicón computacional;
los estudios de Gutiérrez (2008) sobre el léxico disponible en matemáticas en 3 establecimientos de la región del Bio-Bio; el de López & Soto (2009) sobre la incidencia del léxico disponible en el aprendizaje de las matemáticas y el de Pradenas (2009)
que desarrolló un sistema hipermedial adaptativo para aumentar el léxico disponible en geometría (estos últimos 3 trabajos han sido tesis de grado, dirigidas por el grupo de investigación que presenta este proyecto).
Junto a los estudios mencionados,
se utilizarán las técnicas de la léxico-estadística para cuantificar y describir el léxico; la herramienta matemática e informática de grafos para establecer las estructuras semánticas del léxico de alumnos, profesores y de los grupos a considerar; orientación
a objetos para organizar el léxico computacional y diseñar las bases de datos que permitan compartirlo y técnicas de Inteligencia Artificial que permitan adaptar el hipermedio al léxico no disponible del alumno, que el sistema determinará.