Los Diez mandamientos o preceptos del Go fueron escritos por Wang Chi Shin o Wang Ji Xin, importante gobernador chino durante el reinado de la dinastía Tang (618 a 907 dc.). Wang fue un renombrado jugador en su tiempo, al punto que se tejieron varias historias en torno a su figura y hasta una famosa leyenda, que señalaba que Wang habría aprendido los secretos del juego de una vieja y misteriosa mujer.
Los investigadores señalan que Honinbo Shusaku, el invencible, hizo un credo -durante su carrera como jugador de Go- de los diez mandamientos escritos por Wang. Incluso los desarrolló con detenimiento para Ishitani Kosaku, un jugador de su época. Cuando se reunieron los partidos de Shusaku en la obra Koogyoku Yoin 1 publicada en 1897, los diez preceptos decoraban la primer página. Shusaku siempre se circunscribió a ellos, ya que constituyen una serie de proverbios cuyo objetivo es mejorar el estilo de juego de quien los aplique, pero además son una enseñanza sobre la ética que debe regir en el juego del Go. Varios de los preceptos de Wang han sido incorporados al Qijing Shisanpian 2, uno de los libros clásicos referidos al Go, de mayor prestigio en la literatura china. La nota original en la que se mencionan los preceptos de Wang Chi Shin, es del gran jugador profesional japonés Otake Hideo y fue concedida a la revista Kido 3. Posteriormente la Revista Francesa de Go 4, publicó la entrevista traducida a su idioma, que es donde yo tomo contacto con la obra. En términos generales respeté el sentido de la traducción del medio francés, a fin preservar la explicación original del sensei Otake Hideo y en algunos párrafos utilicé mis propias palabras e interpretaciones. También me basé en la obra Ji Xin Wang's ten golden rules of Go de Youyi Chen, incorporando a este ensayo, términos de origen chino que nos acercan al lugar de nacimiento de la misma. Asimismo, me pareció adecuado agregar una breve biografía del profesional japonés y un glosario, para mejorar la compresión de los términos utilizados. No obstante las modificaciones realizadas, considero que el espíritu original de la obra, se conserva intacto.
Horacio A. Pernía
Los diez mandamientos
La codicia no trae la victoria
Penetre en la esfera suave y fácilmente
Antes de atacar, controle su retaguardia
Abandone las pequeñas capturas; combata por la iniciativa
Deje lo pequeño, tome lo grande
Si está en el peligro, abandone algo
Sea prudente, no juegue aquí y allá sin sentido, por todo el tablero
Devuelva golpe por golpe, si es necesario
Si su adversario es más fuerte, defiéndase
Si un grupo queda aislado en medio de una influencia hostil, escoja el camino pacífico