La hipertensión imponeuna enorme carga económica y social mundial a causa de las comorbilidadesasociadas y de las complicaciones crónicas que pueden afectar la sobrevida y lacalidad de vida. Así, un análisis reciente de un banco de datos internacionalha demostrado que una proporción muy substancial de la enfermedadcardiovascular es atribuible a la hipertensión. Los gastos globales en eltratamiento antihipertensivo son de unos 50 mil millones de dólares anuales(Muray CJL, Lopez AD, editors. The global burden ofdisease: a comprehensive ssessment of mortality, isability from diseases,injuries, risk factors in 1990, rojected to 2020. Boston,ssachusetts: Harvard chool of Public Health; 1996) Más del 90% de los cuales segastan en Píses de altos ingresos, mientras que los países de bajos y medianosingresos, a pesar de tener una carga de enfermedad más de cinco veces mayor quelos correspondientes países de altos ingresos, tienen acceso a solo el 10% delos recursos globales de tratamiento. Los parámetros de costo-efectividad,costo-beneficio y costo-utilidad del tratamiento de la hipertensión en lapoblación general son muy afectados por la presencia de comorbilidades ycomplicaciones. Teniendo en cuenta los datos antedichos, cabe esperar que lapropuesta de un tratamiento intensivo de la hipertensión disminuya los costos ymejore la sobrevida y la calidad de vida.