Si te preguntan: '¿Cómo te relajas?', ¿cuál seria tu respuesta? ¿Dirías que ves televisión, lees libros, completas crucigramas, sales a pasear, te dedicas a deportes, o tomas unos tragos con amigos? Cualquiera que sea tu respuesta, es poco probable que contestes que ' cesas de mantener la tensión en los músculos de tu cuerpo'. y sin embargo, así es como nos relajamos. Por lo general, cuando la gente piensa que está relajada no lo está. Puede seguir pensando activamente, estar excitada físicamente, inquieta, intranquila y reaccionar al ruido más leve; puede elevarse su presión sanguínea y aumentar su pulso; puede respirar de manera irregular, tragar con frecuencia, exhibir reflejos involuntarios, como fruncir el ceño, y tener rigidez en los músculos de la cara, todo lo cual indica tensión residual.