Perfilado de sección

  • RIÉNDAS DE LA VIDA.

     


    Yo vi. un niño que sólo podía arrastrarse

     

    Montar un caballo, sonreír y hablar.

     

    Cabalgar por un campo de margaritas,

     

    Por donde no pudiera ir sin ayuda.

     

    Yo vi. un niño sin piernas buenas,

     

    Montar a caballo y hacerlo andar

     

    Por entre árboles verdes

     

    Y lugares, que él jamás había ido,

     

    Sentarse y mirarlos, sólo de su silla.

     

     

    Yo vi. un niño que sólo pudiera arrastrarse

     

    Montar a caballo y guiarlo

     

    Con pasos largos y ágiles

     

    Y sonreír por ver sorpresa en nuestros rostros.

     

    Yo vi. un niño vencer la lucha,

     

    Erguirse y tomar las riendas de la vida.

     

    Y el mismo niño fue oído hablando

     

    “Gracias mi Dios por mostrarme la salida”...

    Caballo


    Traducción: J. T. Severo.